13-01-2026 | 08:27:34
| Policiales
Tras el hallazgo de su cuerpo acribillado en Buenos Aires, el periodista Jorge Vasallo analizó la oscura personalidad del delator del narcoescándalo. "Murió en la suya", sentenció.
La muerte de Juan Francisco “el Francés” Viarnes marca el cierre definitivo de uno de los capítulos más complejos en la historia criminal y política de la provincia. El polémico informante, que en 2013 provocó el descabezamiento de la cúpula de Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba, fue asesinado de seis balazos en un descampado de Florencio Varela . En diálogo con Daniel Alassia , el periodista Jorge Vasallo recordó el perfil de este escurridizo personaje.
Para Vasallo, la capacidad de manipulación de Viarnes era su rasgo más distintivo y peligroso. "Básicamente tenía una personalidad psicopática... El psicópata es una personalidad muy especial porque no se siente culpable y es trepador" , explicó el cronista. Esta falta de remordimiento le permitió infiltrarse en instituciones públicas y moverse con soltura entre el hampa y los círculos de poder, convirtiéndose en un agente doble que terminó derribando a altos mandos de la fuerza de seguridad provincial.
Su audacia para el engaño quedó demostrada durante sus años de clandestinidad. Tras huir de la justicia argentina, fue capturado en Paraguay bajo una identidad falsa, donde logró pasar inadvertido con asombrosa facilidad. "Para disfrazarte y para hacerte pasar como médico tenés que ser muy charlatán, muy versero... por eso le decían el tipo de las mil caras" , señaló Vasallo en referencia a la etapa en la que Viarnes ejercía ilegalmente la medicina en el país vecino.
El asesinato en el conurbano bonaerense es interpretado como el desenlace inevitable de una trayectoria construida sobre la delación y el riesgo permanente. Aunque se investigan las causas del ataque, la brutalidad del hecho sugiere un ajuste de cuentas vinculadas a su pasado. Al respecto, Vasallo fue contundente sobre el destino del delator: "Nosotros que somos veteranos, vos sabés muy bien que quien mal anda, mal acaba... creo que murió en la suya" .
Con este crimen se apaga una de las voces más incómodas para la justicia federal y el poder político cordobés. Viarnes, el hombre de los mil disfraces que supo entrar a la Central de Policía como si fuera su propia casa, terminó sus días en la marginalidad de un descampado, víctima de la misma violencia que marcó su vida.