booked.net
WhatsApp
La Gloria de volver a verte

Con protocolos, con aforo, sobre la hora, como pasó con Belgrano, pero se volvió. Los hinchas recuperaron la tribuna, pero no sólo eso: volvió ese folclore que sólo el que va a la cancha puede entender. Arrancamos #Tendencias con este texto de la periodista cordobesa María José Sánchez Romano, hincha de Instituto.

 

“LA GLORIA DE VOLVER A VERTE”

“Gloria mi buen amigo. Esta campaña volveremos a estar contigo”... Con esta canción salía Instituto al campo de juego, en un partido donde su hinchada había vuelto. Como hacen siempre, temporada tras temporada, no importa la cantidad de golpes que hayan recibido, siempre vuelven.

El partido no fueron solo los 90 minutos el viernes, comenzó mucho antes, incluso antes de la semana de locos. Comenzó el día que nos dijeron una realidad, un baldazo de agua fría. Instituto no tendría problemas con el aforo porque solo eran 1500 socios.

Y ciertamente no lo tuvo, pero tampoco tuvo 1500 socios, sino que tuvo 12000. En una semana junto 11 mil socios, a pesar de una campaña sin puntos altos, a pesar de 16 años en la segunda categoría, a pesar de la gran deuda que el club tiene con el hincha. Ellos dijeron presente, dejando bien en claro que su amor va más allá que cualquier resultado.

Porque es el hincha quien se come los golpes, los ascensos perdidos, los golpes claves errados, los partidos importantes perdidos. Es el hincha quien lo sufre hace ya 16 años. Pero es quien siempre estuvo, apoyando en todo.

La pandemia les quitó la posibilidad de estar en su lugar, de hacer las previas con sus amigos, de abrazarse y gritar los goles, de cantar y quedarse sin garganta, de ir a la cancha con tus hijos y que ellos entiendan y tengan la misma pasión que vos.

El partido de anoche fue la excusa para volver a ese lugar y gritar los goles, incluso hasta putear y desquitarse después de tanto tiempo. Fue solo una excusa para volver a ponerte la camiseta, agarrar el carnet y armarte de paciencia para entrar. No importaba el resultado, solo importaba volver.

El resultado se lo reglaron a la gente, un equipo que le debe tanto al hincha, pudo hacerlos feliz esa noche. Parece que los jugadores escucharon y vieron todos los sacrificios que hacía la gente para estar esa noche y no quisieron que se fueran con las manos vacías. Entre tanto mal, Instituto les regalo esa sonrisa a la salida de la cancha. Ese abrazo entre padre e hijos, ese grito desaforado entre amigos y esas lágrimas entre quienes perdieron a alguien.

Esa semana quedará en la memoria de todos. La semana de locura que vivió el pueblo albirrojo, y la noche increíble que vivió el socio. Nada más importa".


Audio