Valentín tomó la medida después de un nuevo ataque en barrio Las Flores y reconoció el riesgo de la descarga para quien toque la instalación.
Seis robos en lo que va del año. Para Valentín, el último fue el límite. El sábado por la noche, bajo la lluvia, delincuentes rompieron el vidrio de su local de baterías en barrio Las Flores y se llevaron unas diez unidades.
Cansado de que la escena se repita, el comerciante decidió electrificar la reja del local. “Yo soy ingeniero y estoy entendiendo el tema, así que bueno, no me queda otra”, explicó en Última Pregunta, por Radio Continental Córdoba.
Según contó, los robos llegaron a repetirse hasta dos veces en un mismo día durante una semana. Después la situación se calmó, pero el sábado volvieron a entrar. El vidrio roto mide aproximadamente dos metros por 1,20 y las baterías sustraídas tienen un valor estimado de entre $100.000 y $200.000 cada una.
Valentín también relató que después de uno de los ataques los móviles policiales se retiraron y el comercio quedó sin una consigna. La respuesta que encontró fue instalar el sistema eléctrico en la reja, aunque durante la entrevista reconoció que una descarga podría tener consecuencias graves.
Consultado sobre qué ocurriría si alguien queda agarrado de la reja, explicó que, si la persona toma el cable con fuerza, puede quedar adherida por la contracción muscular y admitió que “capaz que sí” puede tener un efecto letal.
“Estoy harto”, resumió. El comerciante aseguró que tiene varias sucursales y que los robos son mensuales. También cuestionó la falta de reacción de quienes presencian los ataques: “Nadie actúa en el momento de los robos”.
Pese a todo, Valentín dijo que intenta no quedar atrapado en el estrés que le genera la inseguridad. “Si yo me pongo a pensar y me estreso, me dan un problema de salud que son más graves que los problemas económicos”, sostuvo.
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