Londres respondió con una amenaza militar a las medidas anunciadas por Milei y ratificó su presencia en las islas, mientras la Argentina vuelve a reclamar la soberanía del archipiélago.
La tensión por las Islas Malvinas volvió a subir después de que el Gobierno británico respondiera a los anuncios de Javier Milei con una fuerte advertencia. Desde Londres aseguraron que sus Fuerzas Armadas están preparadas para proteger al Reino Unido y sus intereses en el Atlántico Sur.
“Nuestras Fuerzas Armadas están en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana”, afirmó un portavoz de Downing Street, según informó la BBC.
El Gobierno británico también sostuvo que su respaldo a los habitantes de las islas es “inquebrantable” y que mantendrá allí su presencia militar mientras los isleños así lo quieran.
Londres volvió a defender la autodeterminación
El secretario de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, aseguró que el Reino Unido defenderá “resueltamente” el derecho de los isleños a decidir su futuro.
El argumento es rechazado por la Argentina, que sostiene que la cuestión central es la soberanía sobre un territorio ocupado por el Reino Unido. Desde esa perspectiva, Buenos Aires cuestiona que la población implantada bajo administración británica pueda definir el futuro de las islas.
Milei volvió a plantear esa posición durante su cadena nacional y afirmó que “no hay discusión posible, las Malvinas “son parte del territorio argentino”.
El petróleo, otro frente de conflicto
A la disputa territorial se suma ahora el interés por los recursos naturales del Atlántico Sur. Uno de los principales focos es Sea Lion, el proyecto petrolero ubicado al norte de las islas.
La británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum planean comenzar la extracción ilegal en 2028.
El Gobierno argentino, en cambio, busca impedir que compañías extranjeras exploten recursos en las Malvinas sin autorización argentina. Milei anunció nuevas sanciones contra las empresas involucradas y un proyecto de ley para reforzar la defensa de la soberanía nacional.
La disputa ya tuvo impacto en los mercados. Tras el discurso presidencial, las acciones de Rockhopper y Navitas llegaron a caer hasta un 10% en la Bolsa de Londres.