Rafael Roffman explicó que la caída de la fecundidad en Argentina comenzó mucho antes de la legalización del aborto y responde a un proceso de transición demográfica.
En una entrevista con Radio Continental Córdoba, Rafael Roffman, demógrafo e investigador principal del SIPEC, analizó las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre la caída de la natalidad en Argentina y cuestionó la relación que el mandatario estableció con el aborto.
Roffman señaló que la natalidad argentina comenzó a disminuir alrededor de 1870, décadas antes de la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. “La tasa de natalidad ha disminuido desde 1870, mucho antes de la ley de interrupción voluntaria del embarazo”, explicó.
Según el especialista, la reducción de la fecundidad forma parte de un proceso demográfico registrado en distintos países y está relacionado con la modernización de las sociedades, el acceso a la educación y los cambios en las expectativas y condiciones de vida. A medida que las sociedades avanzan, explicó, las mujeres tienden a tener menos hijos y aumenta la importancia otorgada a la educación y al bienestar de cada niño.
Roffman también cuestionó la referencia de Milei al impacto del aborto sobre el sistema previsional. Consideró que se trata de una afirmación confusa y sostuvo que los problemas del sistema jubilatorio responden a un conjunto de factores demográficos y económicos mucho más amplios.
“La fecundidad en Argentina ha ido bajando a un ritmo acelerado, y hoy estamos rondando una tasa de 2,2 a 2,3 hijos por mujer”, indicó.
El demógrafo explicó que Argentina atraviesa, al igual que gran parte del mundo, una transición demográfica que genera una población progresivamente más envejecida y con una menor cantidad de niños. Este escenario plantea nuevos desafíos para las jubilaciones, el mercado laboral y la economía.
“No podemos seguir pensando con las mismas reglas que en 1950, necesitamos adaptarnos a las realidades de 2050”, sostuvo Roffman.
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