Un relato viral quedó bajo sospecha: la Justicia confirmó que no hubo explosión de un teléfono y detuvo al esposo de Lucila Pagani, imputado por homicidio calificado por el vínculo. La mujer había sufrido graves quemaduras el 14 de junio en el incendio de su auto sobre la ruta E53 y murió tres días después, el 17 de junio.
Gerardo Luis Gasparuti, de 43 años, quedó detenido en Córdoba acusado por el homicidio de su esposa, María Lucila Pagani, de 47 años, quien murió luego de sufrir graves quemaduras tras el incendio del vehículo en el que se encontraba.
El hecho ocurrió el pasado 14 de junio sobre la ruta E53, en la zona rural de Camino Villayende. La mujer fue rescatada por bomberos y trasladada al Instituto del Quemado, donde falleció tres días después, el 17 de junio.
En un primer momento, Gasparuti había asegurado que el fuego se había iniciado por la explosión del teléfono celular de su pareja. Sin embargo, la investigación descartó esa hipótesis. “No existió celular, no explotó ninguna batería”, afirmó la fiscal Liliana Copelo, quien ordenó la detención del hombre.
Los peritajes realizados por bomberos y personal policial determinaron que no había restos de un teléfono ni cables en el lugar y señalaron la presencia de un fuerte olor a combustible en la zona del incendio.
Con las pruebas reunidas, la fiscalía imputó a Gasparuti por homicidio calificado por el vínculo y continúa con las medidas para establecer cómo ocurrió el ataque que terminó con la muerte de Pagani.
Escuchá la salida de Nacho Cadario, móvil de Radio Continental Córdoba, con todos los detalles de la investigación y las claves del caso que conmocionó a la provincia.