La Selección venció 3-0 a Argelia con una actuación descomunal del capitán, que marcó su primer triplete en una Copa del Mundo.
El capitán abrió el marcador a los 15 minutos con un remate espectacular al ángulo tras una asistencia precisa de Rodrigo De Paul. La jugada despertó la ovación de todo el estadio y marcó el rumbo de un partido que la Albiceleste controló desde el inicio.
En el segundo tiempo, el conjunto de Scaloni apostó por administrar la ventaja y aprovechar los espacios que dejaba el rival. En ese contexto apareció nuevamente Messi. A los 60 minutos capturó un rebote tras un remate de Alexis Mac Allister y definió con la categoría de siempre para ampliar la diferencia y poner el 2-0 en favor de la Selección argentina.
Lejos de conformarse, el capitán siguió siendo el jugador más desequilibrante de la cancha. A los 75 minutos recibió sobre la medialuna del área, se acomodó para su zurda y sacó un remate rasante imposible para el arquero Zidane. La pelota se metió junto al palo y selló el 3-0 definitivo, además de convertirse en el primer hat-trick de Messi en una Copa del Mundo.
A los 80 minutos, Scaloni decidió preservarlo y lo reemplazó por Nico Paz. Todo el estadio se puso de pie para despedirlo con una ovación que reconoció una nueva exhibición de talento.
Con este resultado, Argentina arrancó con tres puntos fundamentales y ya piensa en su próximo compromiso frente a Austria.