El envejecimiento poblacional avanza rápido y pone en jaque jubilaciones, hospitales y escuelas.
La fuerte caída de la natalidad ya comienza a generar efectos en Argentina y plantea desafíos para las próximas décadas. Según explicó Patricio Canales, economista de IDESA, el país pasó de registrar 700.000 nacimientos anuales hace diez años a unos 400.000 en la actualidad.
"Estamos ante uno de los grandes cambios del siglo", afirmó el especialista, quien advirtió que el fenómeno obligará a adaptar políticas públicas en áreas clave como salud, educación y jubilaciones.
En materia previsional, Canales sostuvo que el envejecimiento poblacional pondrá bajo presión al sistema actual. "La jubilación tal cual la conocemos hoy en día no va a existir más", aseguró. Según las proyecciones, la población mayor de 65 años pasará del 12% actual al 20% en 2050.
El impacto también se hará sentir en hospitales y escuelas. Mientras disminuye la demanda en áreas de neonatología, un estudio citado por IDESA estima que para 2030 habrá 1,2 millones de alumnos menos en la primaria.
El economista advirtió además que el desafío no es lejano, sino inmediato: la velocidad del cambio demográfico obliga a decisiones anticipadas para evitar desajustes en sistemas que ya comienzan a mostrar tensiones.
"Los cambios demográficos suelen darse muy lento. Diez años es muy poco. En muy poco cambiamos mucho", concluyó Canales.