El vocero presidencial presentó su declaración jurada y aseguró que obtuvo unos 300 mil dólares mediante inversiones en activos digitales. La documentación será evaluada por el juez Ariel Lijo.
Una declaración jurada, ahorros fuera del sistema bancario y ganancias obtenidas en el mercado de criptomonedas. Esos fueron algunos de los argumentos presentados por el vocero presidencial, Manuel Adorni, para explicar el origen de parte de su patrimonio ante la Justicia.
Según detalló en la documentación entregada, una porción de sus bienes proviene de ahorros no bancarizados, una herencia familiar y operaciones realizadas con activos digitales. En ese sentido, aseguró que llegó a obtener alrededor de 300 mil dólares mediante inversiones en criptomonedas.
La presentación se produjo en el marco de un expediente en el que se busca determinar la consistencia entre los ingresos declarados y el patrimonio acumulado. Ahora será el juez Ariel Lijo quien deberá analizar la información aportada y definir si las explicaciones brindadas resultan suficientes para justificar el origen de los fondos.
El caso vuelve a poner el foco sobre el crecimiento de las inversiones en criptomonedas y los desafíos que representan para la trazabilidad patrimonial, especialmente cuando se trata de funcionarios públicos sometidos a controles de transparencia.