El sismo tuvo su epicentro frente a la isla de Mindanao, provocó derrumbes y activó una alerta de tsunami para varios países del Pacífico.
Un terremoto de magnitud 7,8 golpeó el sur de Filipinas y dejó al menos 15 muertos y más de 100 heridos. El fuerte movimiento tuvo su epicentro frente a la isla de Mindanao y se sintió en una amplia región del país.
El sismo provocó el colapso de edificios y deslizamientos de tierra en distintas localidades cercanas al epicentro. Al mismo tiempo, miles de personas abandonaron sus viviendas y se concentraron en espacios abiertos por temor a nuevas réplicas.
Tras el terremoto, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico emitió una advertencia por posible tsunami para las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. La medida derivó en evacuaciones preventivas en sectores costeros y en un monitoreo constante de las condiciones del mar.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas afectadas para asistir a los heridos, evaluar la magnitud de los daños y buscar posibles víctimas entre los escombros.