En un movimiento que agrava la tensión internacional, Estados Unidos ordenó el bloqueo total del estrecho de Ormuz en el sexto día de tregua con Irán, una decisión que impacta directamente en el mercado energético global.
La medida fue dispuesta por el presidente Donald Trump y comenzó a regir este lunes a las 11 (hora argentina). El operativo implica la interrupción del tránsito de buques petroleros en una de las rutas más importantes del mundo, por donde circula cerca del 20% de la producción mundial de crudo.
El bloqueo se produce tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas en Islamabad, Pakistán, donde no se logró un acuerdo sobre el punto más sensible: el desarrollo de armamento nuclear iraní.
“Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, advirtió Trump en un comunicado oficial.
Para ejecutar la medida, el Pentágono desplegó unidades navales, entre ellas los destructores USS Frank E. Peterson y USS Michael Murphy, con el objetivo de controlar e interceptar el tráfico marítimo en la zona.
Desde Teherán, la reacción no tardó en llegar. Irán calificó el bloqueo como una ruptura del alto el fuego y advirtió sobre posibles consecuencias económicas y militares.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, anticipó un impacto directo en los precios de los combustibles: “Pronto lamentarán pagar entre 4 y 5 dólares por galón”, sostuvo.
En tanto, la Guardia Revolucionaria iraní fue aún más contundente y aseguró que cualquier presencia militar en la zona será considerada una violación del acuerdo y responderán en consecuencia.
El conflicto ya tiene repercusiones en los mercados: el precio del petróleo comenzó a subir ante el temor de un desabastecimiento global, en un escenario que vuelve a poner en jaque la estabilidad energética mundial.