03-04-2026 | 11:24:27
| Internacionales
Una organización de Moscú infiltró documentos falsos e inventó nombres de periodistas para afectar a la administración argentina.
Una investigación basada en 76 documentos filtrados revela que una red rusa vinculada a los servicios de inteligencia exterior de Moscú, conocida como “La Compañía”, montó una campaña de desinformación en Argentina para desacreditar al gobierno de Javier Milei.
Los documentos muestran que esta red trabajó desde 2024 en varios países de África y Sudamérica, con Argentina como uno de sus focos principales.
Entre junio y octubre de 2024, la red habría presupuestado unos 283.000 dólares para “inyectar” al menos 250 artículos críticos en más de 20 medios digitales del país, con el objetivo de agravar la polarización local, criticar las medidas de austeridad de Milei y tensionar la posición argentina respecto de la guerra en Ucrania.
Muchos de esos textos mezclaban datos reales con distorsiones, exageraciones o noticias falsas, y se distribuyeron a través de agencias de prensa, consultoras o intermediarios.
Además, se detectaron autores ficticios, perfiles y fotos generadas con inteligencia artificial, como “Manuel Godsin”, “Gabriel di Taranto”, “Juan Carlos López” y “Marcelo Lopreiatto”, que firmaban notas en sitios como Realpolitik, Diario Registrado, C5N, Ámbito, El Destape y El Grito del Sur. Varios medios contactados por el consorcio periodístico negaron haber recibido dinero de Rusia, pero admitieron publicar contenidos sin control editorial riguroso ni conocer el origen efectivo de algunos artículos.
En paralelo, los documentos muestran operaciones destinadas a instalar tensión entre Argentina y Chile, incluyendo historias sobre supuestos saboteadores argentinos, que llegaron a medios chilenos sin verificación previa.
También se identificaron intentos de explotar la imagen de Milei, como la difusión de una historia sobre presuntos collares de Cartier para sus perros, que circuló en medios regionales y redes sociales.
El Gobierno argentino había informado en 2025 la detección de una red de agentes rusos vinculados a campañas de desinformación, mientras organizaciones como el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) advirtieron sobre mecanismos invisibles de influencia extranjera.
Expertos sostienen que el objetivo no era solo atacar a Milei, sino generar caos y descrédito generalizado sobre medios, instituciones y el sistema democrático, aprovechando la precarización y la laxitud editorial para “pescar en río revuelto”.