26-01-2026 | 11:41:29
| Internacionales
La agencia encargada de hacer cumplir las leyes migratorias enfrenta fuertes críticas por el endurecimiento de los operativos, denuncias por abusos y dos muertes recientes que reavivaron el debate sobre derechos humanos y uso de la fuerza.
El Immigration and Customs Enforcement (ICE) es una agencia federal de Estados Unidos creada en 2003, tras los atentados del 11 de septiembre, como parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Su función principal es hacer cumplir las leyes migratorias y aduaneras dentro del territorio estadounidense, una tarea que lo ha convertido en uno de los organismos más controvertidos del Estado federal.
Cómo opera el ICE
La agencia se estructura en dos grandes áreas. Enforcement and Removal Operations (ERO) se encarga de la detención, custodia y deportación de personas en situación migratoria irregular o con órdenes de expulsión vigentes. Homeland Security Investigations (HSI), en cambio, investiga delitos transnacionales como trata de personas, narcotráfico, lavado de dinero, fraude y delitos cibernéticos.
En la práctica, el ICE realiza redadas y operativos en comunidades urbanas, coordina acciones con fuerzas policiales locales y federales y administra centros de detención migratoria, muchos de ellos gestionados por empresas privadas.
Por qué está cuestionado
En los últimos meses, el ICE volvió a quedar en el centro del debate político y social por el endurecimiento de las políticas migratorias, el aumento de detenciones y deportaciones y reiteradas denuncias por falta de transparencia, condiciones deficientes en centros de detención y uso excesivo de la fuerza.
Dos muertes que agravaron la polémica
Uno de los casos más graves es el de Geraldo Lunas Campos, un ciudadano cubano de 55 años que murió en enero de 2026 mientras estaba detenido en un centro del ICE en El Paso, Texas. Un informe forense independiente concluyó que la causa de muerte fue asfixia por compresión del cuello y el torso, lo que contradijo las primeras versiones oficiales y generó fuertes cuestionamientos sobre el accionar de los agentes y el manejo posterior de la información.
El segundo episodio ocurrió durante operativos migratorios en Minneapolis, cuando una agente del ICE disparó y mató a Renée Good, una ciudadana estadounidense de 37 años. Días después, en el contexto de protestas vinculadas a esos operativos, otro civil, Alex Pretti, murió por disparos de agentes federales. Ambos hechos desataron manifestaciones masivas y reavivaron el debate sobre la actuación del ICE en ciudades del interior del país.
Un símbolo del debate migratorio
Para sectores progresistas y organizaciones de derechos humanos, el ICE representa una criminalización de la migración y una política de seguridad con escasos controles. Para sectores conservadores, en cambio, sigue siendo una herramienta clave para el control migratorio y la seguridad interna.
Más allá de esa disputa, los episodios recientes volvieron a instalar al ICE como uno de los principales focos de tensión en el debate sobre inmigración, derechos humanos y uso de la fuerza estatal en Estados Unidos.