08-01-2026 | 15:15:56
| Córdoba
La lluvia obligó a reprogramar la apertura de la 60° edición. Los detalles.
Debido a las intensas precipitaciones que azotaron a la región desde las 4 de la mañana, la Comisión Organizadora del Festival de Doma y Folklore de Jesús María tomó la tajante decisión de suspender la primera noche de su edición aniversario. El agua acumulada sobre el escenario Martín Fierro y los pronósticos de tormentas aún más copiosas para el resto de la jornada hicieron imposible garantizar las normas de seguridad necesarias para el desarrollo del espectáculo.
La reprogramación impactó directamente en el cronograma oficial. El Desfile Unión de los Pueblos y el tradicional acto con abanderados se trasladaron al viernes 9, con el inicio del desfile previsto para las 15:30 y el acto central dentro del campo de la doma a las 21:00. Un dato relevante para el público es que el grupo Destino San Javier, que debía actuar en la noche inaugural, fue el único reprogramado para participar del acto del viernes.
Lamentablemente, para el resto de la cartelera del jueves no habrá segunda oportunidad. Artistas de renombre como Jairo, Los Nombradores del Alba, Nati Pastorutti y Damián Córdoba, junto a Bien Argentino, Decime Chango y otros, no serán reprogramados en las noches subsiguientes. En la misma línea, la actividad de campo también sufrió bajas, ya que todas las montas especiales previstas para la jornada de apertura quedaron suspendidas.
Cabe destacar que esta primera noche tenía un carácter especial por los 60 años del festival, permitiendo el ingreso mediante un pago a voluntad para colaborar con las escuelas locales. Ante la suspensión, la organización habilitó mecanismos de devolución según el método de compra:
No obstante, las autoridades del festival expresaron que los asistentes pueden optar por no solicitar la devolución, dejando el valor del ticket como una donación para las cooperativas escolares, manteniendo así el propósito benéfico original de la noche.
Para los miles de turistas y jinetes, esta suspensión fue como preparar una gran mesa familiar y que un golpe de viento apague las velas justo antes de empezar a comer; una interrupción inesperada que, aunque necesaria por seguridad, posterga el brindis de una de las fiestas más importantes del país.